El lunes por la tarde Birgitta estará en algun lugar de España. Se habrá bañado en el mar y estará sentada en un café en un pequeño pueblo. Estará mirando la gente que pasa, sintiendo el aire tibio que sopla de las montañas. Cerca de su mesa crecerá un arbol floreciendo. Los pétalos volarán por el aire y se destacarán contra las fachadas alumbradas por el sol anocheciendo, y caerán en su café. Estará relajada y feliz. El unico problema que tendrá esa tarde será una rozadura en un dedo del pie.
Maria
lunes, 2 de junio de 2008
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