Hace algunos años mi marido y yo hicimos un viaje a Vietnam y Camboya. Nuestro viaje comenzó en Hanoi en el norte de Vietnam y durante un período de cuatro semanas viajamos del norte al sur del país. Dejamos Vietnam en barco por el rio de Mekong y fuimos a Camboya donde pasamos otra semana.
Nuestro avión aterrizó un tarde del mes de enero en el aeropuerto de Hanoi y, después de haber hecho un largo viaje con escala en Bangkok, estábamos muy cansados. Queríamos solamente ir a nuestro hotel para descansar. Cuando nos hubimos registrado, la receptionista nos preguntó si teníamos intención de hacer algunas excursiones por el Norte de Vietnam. Si, depués de las tres noches ya reservadas en el hotel para nuestra visita de Hanoi, habíamos pensado hacer una excursión de tres días a la Bahía de Halong. Apenas hubimos dicho esto cuando un representante de un agencia de viajes se presentó en la recepción del hotel. Propuso que después nuestra excursión a la Bahía de Halong hiciéramos otra excursión de dos días a Sapa en el noreste de Vietnam, cerca de la frontera de China. Al regresar de la Bahía de Halong podíamos tomar el tren de noche de Hanoi y llegar a Sapa al día siguiente. Cuando objetamos que entonces no tendríamos tiempo de visitar Hanoi nos hizo saber que Hanoi no era una ciudad muy interesante. Como estabamos muy cansados nos dejamos convencer de ir a Sapa.
Cuando nos acostamos esta primera noche en Vietnam teníamos algunos días muy intensivos por delante. Ya muy temprano la mañana siguente comenzó nuestra excursión de la Bahía de Halong donde viajamos por tres días con un barco viejo. En esta región hay centenas de islas en forma de cumbres. Hay habitantes solamente en las dos islas más grandes pero entre las islas hay pueblos con casas construídas en balsas.
Volvimos al hotel en Hanoi para darnos una ducha y hacer nuestras maletas. Tan pronto como hubimos subido a bordo del tren nos acostamos en nuestro compartimento y nos dormimos en seguida. Antes de viajar a Vietnam habíamos oído hablar de Sapa y sabíamos que era una región muy bonita con hermosos paisajes. Cuando nos despertamos la mañana siguiente llovía y había niebla densa. No podíamos ver nada de la vista magnifica de la región. Una guía nos esperó. Nos acompañaría durante dos días cuando visitaríamos la gente de la tribu Black Hmong que vive en aldeas lejanas que solamente son posibles de alcanzar a pie. Nos balanceábamos en sendas escarpadas, embarradas y escurridizas y teníamos solamente cañas de bambú como apoyo. A causa de la niebla no pudimos ver mucho. Era un milagro que ninguno de nosotros resbalara y cayera en el barro. Al lado de nosotros corrían sin problemas los niños vestidos con trajes folclóricos. En todas las aldeas que visitamos los niños querían vendernos artesanías de todos tipos posibles que sus madres habían hecho. Compramos estuches para cojines y plumeros bordados a mano, brazaletes y cinturones. Hicimos visitas a unas casas y pudimos ver como vivían las familias. Las casas eran húmedas y muy simples. La gente no tenía muchas cosas. Vimos como las mujeres coloreaban telas, como bordaban en muy poco de luz y también como cocinaban para el ganado. En una casa un hombre tenía su taller. Hacía objetos de piedra y nos mostró como los hacía. Compramos la figura de la foto arriba. El hombre nos dijo que era un budha. A mí la figura no parece un budha pero no obstante me gusta. La pequeña figura viajó con nosotros en trenes, aviones, barcos, autobuses y coches durante casí cinco semanas pero al salir de Camboya en avión nos detuvo el cuerpo de seguridad del aeropuerto. Estaba prohibido llevar piedras del país. Sin embargo, cuando saqué la pequeña figura de mi bolsa el guarda se ablandó y pudimos regresar a Suecia con nuestro souvenir.
Ahora estamos muy contentos que hemos visitado Sapa. A pesar del tiempo muy malo durante los dos días pensamos que fue muy valioso llegar a saber como la gente vive allí, tan diferente de nosotros. La única cosa que nos da pena es que solamente teníamos algunas horas par visitar Hanoi. Creo que tenemos que regresar allí. Mientras tanto la pequeña figura, que está ahora en nuestra estantería junto con otras artesanías que hemos comprado en otros paises, nos recuerda un viaje muy interestante.
4 comentarios:
¡Cómo me gustaría a mí ir a esos países! Todo tiene que ser tan, tan diferente de esto... ¡Qué viaje!
Me encanta Asia, hemos viajado de aquí para allá en Tailandia y Malasia, pero Vietnam y Camboya os quedamos. Si viajamos allí, esta narración va a ayudarnos mejor que "Lonley Planet"!
P.D cordialmente, Eva-Marie!
Bien dicho, Eva-Marie: lo que cuenta Britt es mucho mejor que el Lonely Planet
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