jueves, 22 de mayo de 2008

Sirenito: primera parte


· Opción 1: ponte en la piel de la madre. Como has podido ver, la madre es una persona enérgica y con las ideas muy claras. Imagina que tú eres la madre del niño y al día siguiente de lo que ocurre en la película escribes un texto para el psicólogo contándole lo que ha ocurrido en tu casa. Intenta explicar cómo te sientes, qué piensas y justifica tus reacciones. Recuerda que al escribir eres la madre y debes adoptar su punto de vista.

· Opción 2: ponte en la piel del padre. Como has podido ver, el padre no es un hombre de carácter fuerte y no tiene las ideas tan claras como su mujer. Imagina que tú eres el padre del niño y al día siguiente de lo que ocurre en la película escribes en tu diario lo que ha ocurrido en tu casa. Intenta explicar cómo te sientes, qué piensas y justifica tus reacciones. Recuerda que al escribir eres el padre y debes adoptar su punto de vista.

· Opción 3: ponte en la piel del niño. Como has podido ver, este niño está teniendo una infancia un poco problemática. Imagina que tú eres el niño pero que ahora tienes 30 años y que escribes un texto donde cuentas el episodio de tu niñez que acabas de ver en la película. Intenta explicar cómo te sentías y qué piensas ahora de lo que pasó. Recuerda que al escribir eres el hijo y debes adoptar su punto de vista.

· Opción 4: haz hipótesis sobre la continuación de la historia. ¿Cómo crees que va a continuar la película? ¿Qué crees que va a decir el psicólogo? ¿Qué va a pasar?


2 comentarios:

braviner dijo...

Soy el padre.

El día más feliz de mi vida era cuando fui papa de mi hijo. ¡Es el niño más guapo del mundo!
Hoy tiene cinco años y parece a mi muchísimo en la misma edad.
Claro tiene otras interesas que yo tenía, juega con muñecas y el le gusta mucho las sirenas y otras cosas que tradicionalmente le gusta a las chicas.
Pero sincero, en periodos a mi también le gustaba cosas de chicas, tengo una hermana mayor y cuando no era en casa yo probé su ropa, especialmente sus faldas, y su maquillaje.
A nuestra madre eso le enerva mucho y me ha contaba más tarde que era preocupado que yo sería maricón. Pero esas cosas desaparece cuando se crece, es un periodo normal.
Si a el chico le gusta ir disfrazado como una sirena, ¡pase!
Pero, no es fácil de pelear con mi mujer. Es una persona muy categórica y si tenemos una diferencia, mi mujer está argumentando hasta un triunfo. Está mejor no se pelea con ella.
Solo es que mi mujer está un poco nerviosa de todo sobre este problema.
Va a resolverse pronto.

//Eva-Marie

Nuria de la Torre dijo...

¡Qué bien has caracterizado al padre, Eva-Marie! Un hombre tranquilo y comprensivo, que no quiere líos con su mujer. Me ha gustado mucho.