lunes, 9 de junio de 2008
"Sirenito", en la piel de la madre
Yo quiero ser alguien, una mujer que tiene buena reputacíon, conocida y respetada. Pero nadie me da importacia. Mi marido es un miserable encogido. Nunca dice nada, nunca tiene ni ideas ni opiniones. Por supuesto, tenemos diferentes opiniones sobre la educación del niño. No me importa lo que piense este pobrecito. Mi esperanza es mi niño, mi tesoro, mi oro escondido. Nunca me dejará de amar, porque siempre me empeñaré en hacerlo exitoso y aplaudido por el mundo entero./Maria
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1 comentario:
Creo que está muy bien expresada la situación de la madre: su deseo de salir de la mediocridad y de triunfar a través de su hijo. Además, eso de "miserable encogido" para definir la actitud del padre es genial.
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