viernes, 20 de marzo de 2009

Jerzy Einhorn - Una Persona Genial

Jerzy Einhorn nació en 1925 en Częstochowa, una ciudad en el sur de Polonia cerca de la frontera de Alemania. Su padre era un próspero sastre y a él le gustaba mucho leer. Leyó obras de los grandes escritores rusos y profundizó en obras de los filósofos alemanes. En otras palabras, su padre era un hombre muy culto. La madre de Jerzy era ama de casa y una mujer muy agradable. Sus padres le trataban siempre con mucho respeto. La familia tenía muchos parientes y amigos que les visitaban a menudo. Por lo tanto, su infancia en Polonia antes de la guerra era muy feliz. En su libro ”Elegido para vivir” ha escrito que naturalmente no podemos elegir nuestros padres pero algunas personas tienen buena suerte y otras no lo tienen. Él había tenido muy buena suerte.

Al fin del verano de 1939 el mundo de Jerzo cambió. Los alemanes invadieron Polonia y la segunda guerra mundial estalló. Adolfo Hitler había pronunciado una sentencia de muerte contra todos los judíos. La familia de Jerzy, que era judía, no se atrevió vivir a solamente algunos kilómetros de la frontera alemana y huyó a Varsovia. Despúes de poco de tiempo las tropas alemanas marcharon por las calles de Varsovia.

Jerzy Einhorn nos contó de la vida espantosa en los campos de exterminio de los nazis y del infierno del campo de concentración de Hasag-Pelcery. Antes el fin de la guerra había estado detenido en cinco campos de concentración diferentes pero fue uno de los pocos judíos polacos que sobrevivieron al holocausto en estos campos.

En 1946 vino a Suecia donde estudió para médico. Empezó su carrera de medicina en el centro de oncología de Estocolmo donde llegó a ser un especialista muy eminente y investigador del cáncer. Fue nombrado catedrático y durante muchos años fue el jefe de este centro.

Se interesó también por la política y entre los años 1991 – 1994 fue diputado del partido democristiano. Luchó por la dignidad de los seres humanos y contra la reducción de los presupuestos de los servicios hospitalarios. Investigó la vida de los niños que crecen con padres homosexuales y descubrió que la infancia de estos niños es tan buena como la de los niños que crecen con padres heterosexuales. Más tarde los democristianos rechazaron esta idea porque iba en contra de la opinión del partido.

Jerzy Einhorn murió de leucemia en el año 2000.

En las listas de los hombres más admirados en Suecia, que se hacen cada año, tuvo siempre una posición muy elevada. No es difícil comprender porqué Jerzy Einhorn es tan admirado. A pesar de los horrores que experimentó durante su juventud consigió tantas cosas durante su vida. No fue nunca un amargado. Su convicción era que los hombres, en el fondo, son buenos. Ni siquiera podía odiar a Hitler. Le consideró solamente una persona infeliz y lamentable que no tuvo éxito con ninguno de sus proyectos. El único proyecto en el que Hitler casi tuvo éxito era su proyecto de exterminar a todos los judíos, por lo menos la mayoría de ellos. Algunos, como Jerzy Einhorn, sobrevivieron y pudieron contar sus historias.

1 comentario:

Nuria de la Torre dijo...

De este personaje me asombra esa capacidad para no amargarse y no sucumbir al odio después de haber sufrido algo tan tremendo como los campos de concentración nazis. Esa capacidad de ser positivo y superar los problemas. Es una buena lección. Gracias, Britt.