Me acerca a la ventana. Mis dos gatos adormilados me miran con curiosidad tentando husmear la cámara. Quando abro la ventana, el gato mas joven, Peppar, trata de asomar la cabeza por la ventana, pero no tiene exito.
El aire libre es fresco. Hace 4 grados sobre cero. El cielo está azul. Es un día muy bonito. Un sol palido brilla cuidadosamente, cariciando las ramas desnudas y las copas de los arboles que se estiran por el cielo. No hay viento, nada se mueve.
Un pajaro atrae mi mirada, volando sobre los tejados de las pequeñas casas rojas, hacia un arbol distante. Siguiendo su vuelo, mi mirada se pega en la chimenea del imenso ferry de Vikinglinjen que tapa la vista del mar y el muséo de Valdemarsudde.
En la calle no veo a nadie. Ningún coche pasa. Puedo ver la parte trasera de mi coche que esta aparcado en la calle, a la puerta de mi casa. No hay ningun ruido. Solamente suenan los gritos dulces y sonrientes de algunos niños jugando fuera de la guardería infantil, muy cerca de ahí.
De golpe me da cuenta de haber oído el canto familiar de un paro carbonero. Si, ha venido la primavera! Por fin! Los latidos de mi corazón se transforman en un salto de alegría en mi pecho. Hemos sobrevivido!
//Maria
2 comentarios:
¡Hemos sobrevivido! Me encanta este final de la descripción con esas sensaciones que provoca el primer día de la primavera. Lo peor fue que el domingo volvió a nevar... ;-)
¡Ay, es un vídeo! Al principio pensé que era una foto. Es un sitio precioso, Maria ¿dónde vives?
Gracias por dejarnos asomarnos a tu ventana y conocer a Peppar ¡qué lindo!
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